MI FORMA DE ACOMPAÑAR

Creo que el amor nunca debería exigir miedo, culpa o renuncia.

No espero que llegues a consulta sabiendo exactamente qué te pasa. Ni que tengas todas las respuestas. Ese trabajo lo haremos juntas.

COMPRENDER

VOLVER A ESCUCHARTE

A TU RITMO

Mi trabajo no consiste en juzgar lo que haces ni en decirte lo que deberías hacer. Consiste en ayudarte a comprender qué te ocurre, por qué te sientes como te sientes y qué hay detrás de algunas de las formas que has aprendido de relacionarte.

Cuando comprendemos nuestra historia, podemos empezar a mirarnos con menos culpa y más respeto. Desde ahí trabajaremos para recuperar la calma, escucharte, poner límites y dejar de colocarte siempre en un segundo plano.

No creo en soluciones iguales para todo el mundo. Cada persona llega con una historia, unas necesidades y un ritmo diferente. Trabajaremos desde donde tú estés y con aquello que necesites en cada momento.

Muchas veces vivimos experiencias difíciles que nos han hecho aprender a sobrevivir de la mejor manera con las circunstancias que teníamos en ese momento. Y esa forma de protegernos, que tanto sentido tuvo en su día, puede que hoy ya no nos sirva e incluso nos haga sufrir.

Creo en una psicología cercana, pero también rigurosa.

Para mí, que te sientas escuchada y comprendida es tan importante como trabajar con herramientas y enfoques psicológicos que tengan una base profesional sólida.

Y, sobre todo, quiero que la terapia sea un espacio seguro.

Un lugar donde puedas parar.

Respirar.

Hablar sin sentirte juzgada.

Comprender.

Y poco a poco recuperar la confianza necesaria para decidir cómo quieres seguir.

MI FORMA DE ENTENDER LA TERAPIA

Así entiendo mi trabajo.
Así quiero acompañarte.

Con cercanía, respeto y rigor. A tu ritmo, desde tu historia y sin perderte a ti misma por el camino.